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Pintando!

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Ha llegado el momento

Tenemos todo listo para comenzar a pintar, así que veamos qué es lo más relevante de este proceso.

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Vamos a pintar

descubre en nuestro artículo qué necesitarás y qué pasos seguir para un acabado perfecto

Si ya has llegado hasta aquí entendemos que tus paredes están listas para recibir una buena capa de pintura que las haga transmitir todo eso que buscas y quieres, así que ha llegado el momento!

¿Qué pasos dar para comenzar a pintar?

El primero, lógicamente, será escoger correctamente el color de la pintura.

Y para estar seguro de que acertaremos con el color, y dejando de lado la recomendación general que siempre existe de apostar por los colores claros en espacios pequeños y/o con poca luz y dejar los oscuros sólo para los espacios grandes y luminosos, debes de tener en cuanta lo siguiente:

Cuando compres la pintura ten en cuenta que entre el tono que ves en las cartas de muestra y el que luego verás en tu pared siempre te puedes despistar e incluso un mismo color te puede gustar en muestra pequeña y desencantar por completo en toda una habitación: qué puedes hacer?

Si eres muy exigente, una vez en casa, pinta un trozo de tu pared y espera al día siguiente a que haya secado bien. Ve observando el tono a medida que cambian las condiciones de luz: con luz natural, de noche… Las variaciones podrían no gustarte. Además podrás comprobar cómo combinan con dicho color las telas, o el color de los muebles. Siempre puedes mirar nuestras diferentes cartas de colores aquí.

Y ahora qué?


Pues ahora vas a necesitar herramientas para comenzar: Las más importantes son:

Cubeta con escurridor: antes de ser aplicada, la pintura plástica debe diluirse en agua. Lo harás en una cubeta. Asegúrate de que tenga, como mínimo, el mismo ancho que los rodillos que vas a utilizar para ir escurriéndolos.

Rodillo: para la pintura al agua y en paredes de yeso, los mejores son los de lana sintética o natural. Cómpralo de pelo corto si la pared es lisa y largo si es muy irregular o tiene gotelé. También venden rodillos con texturas para obtener acabados decorativos. Por supuesto, para los techos necesitarás una extensión para el rodillo.

Brochas: las brochas son imprescindibles para pintar la zona que linda con el techo y los zócalos, así como los contornos de las ventanas y puertas, y las esquinas. Para hacerlo fácilmente, compra tres tamaños de brochas: de 100 mm, de 40 mm y de 25 mm. Una de las brochas debe acabar en punta, para usarla en los ángulos de las paredes. Dan mejores resultados aunque son más caras las brochas naturales hechas con pelo de cerdo. Las brochas sintéticas van soltando todo el rato cerdas que se quedan pegadas en la pared. Como consejo, antes de empezar a utilizar una brocha tira de las cerdas para que se desprendan las que ya estén sueltas.

Cintas de carrocero o de enmascarar: su utilizad es la de tapar con ella interruptures, marcos de puertas y ventanas, rodapiés, el trozo de techo toca con la pared que vamos a pintar, los contornos de los radiadores… para evitar mancharlos de pintura. La cinta debe ser de papel, que se adapta mejor y se retira fácilmente. Eso sí, hay que retirarla antes de que la pintura se seque para que ésta no se desprenda.

Cartones o plásticos protectores: los papeles de periódico no son suficientes para proteger el suelo, se acabarán manchando. Lo mejor es utilizar cartones, uniéndolos para que cubran toda a superficie.

Trapos humedecidos: pueden serte útiles para ir limpiando sobre la marcha posibles chorretones de pintura que caigan sobre el zócalo, sobre la puerta…

Sábanas viejas o plásticos: los necesitarás para cubrir los muebles que por su tamaño hayas decidido no sacar de la habitación.
Una escalera auxiliar para llegar a las zonas más altas.

Y por último! 
Por dónde empiezas?


Has reparado y preparado las paredes para pintar.
Protege con cinta de carrocero los zócalos, marcos de ventanas, etc. 
Cubre muebles y suelos con sábanas, cartones o plásticos destinados para ello.
Desplega los utensilios que utilizarás de forma que queden accesibles.
Empieza a pintar siempre por los techos, porque si chorrea algo sobre las paredes, lo puedes retirar con un trapo húmedo en el momento, y la mancha la mancha que pudiera quedar se tapará cuando las pintes. 
Después de los techos, pintaremos las paredes, pintando de arriba abajo para un acabado perfecto.
Lo primero que recomendamos pintar siempre, con brocha, son las esquinas de toda la estancia. Repasa también las grietas reparadas o imperfecciones que veas que has preparado. Luego, sobre las zonas que hayas pintado con brocha, pasa el rodillo escurrido, para unificar el espesor de la pintura que has aplicado.
A continuación pintamos toda la superficie con rodillo, respetando los tiempos de secado indicados en el bote de pintura antes de dar una segunda mano de pintura.

El resultado se verá perfecto!